Desde mi punto de vista, los espacios web de organizaciones educativas deben estar distribuidos en dos apartados: en primer lugar una serie de páginas estáticas que expliquen la filosofía del centro, el modelo educativo y el equipo docente, así como una parte más dinámica sobre noticias (vinculado a través de entradas de un blog, por ejemplo).

Respecto a la tipología de los contenidos de la sección de noticias es importante que sean contenidos de calidad y no se reduzcan a la anécdota (como visitas, colonias, etc). Idealmente se deberían crear contenidos relevantes que relacionen el día a día del centro con el modelo educativo, que demuestren las virtudes del centro a través de ejemplos reales, por ejemplo.

Por otro lado, también es muy importante no solo centrarse en el texto sino aportar contenido audiovisual para la dinamización de los contenidos tanto en el blog como en las redes sociales. A veces hay que ser creativos en cuanto al tipo de elementos fotográficos: hacer una foto desde una esquina del aula viendo las nucas de los alumnos y de fondo al profesor sin que se pueda distinguir nada de la pizarra no es la mejor fotografía. Podrían funcionar fotografías a modo de detalle de lo que los alumnos están apuntado en alguna libreta o portátil, o ver las caras del alumnado en primer plano o  algún detalle del profesor o de la materia o proyectos que se están trabajando. En contrapartida, si no se disponen de fotografías propias es importante no abusar de las imágenes gratis de stock. Vista una, vista todas y son muy fáciles de detectar, cosa que aporta poca credibilidad al centro.

Fotografías de la cuenta de Instagram de Jesuïtes Educació

Por último, en mi experiencia, una de las claves es determinar quién se encarga de la actualización de la parte dinámica. Idealmente debería ser alguien que tenga una visión global de todo lo que acontece al centro, y no solo de una área o etapa formativa. No solo en cuanto a agenda, sino a posicionamiento estratégico: coordinación de las puertas abiertas, sesiones informativas, refuerzo de contenidos si hay líneas formativas en las que faltan inscripciones, etc.

Enlazo esta pequeña reflexión con la actividad propuesta en la Unidad 1 relativa a describir cómo debe ser esta persona.

Más allá de tener dotes de comunicación (en cuanto a la redacción, a la selección correcta de los elementos audiovisuales y a la difusión posterior en las redes sociales) creo que la persona que se encargue de la tarea de Community Manager educativo debe tener empatía para poder crear un subequipo del que obtener información de cada etapa educativa. Ya que en la mayoría de centros educativos que conozco la persona que se encarga de estas tareas tiene a su vez, muchas otras tareas asignadas más, cosa que, además demuestra que hay centros que no se toman en serio la comunicación, ni interna ni externa.

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